Durante la adolescencia pude conectar mis problemas internos y los del mundo que me rodeaba, planteándome uno de los interrogantes que me han acompañado desde entonces: cómo hacer del entorno un lugar habitable donde sentirme bien?
Aquí empezó una larga travesía. Durante años me dediqué con perseverancia a buscar respuestas en infinitud de escenarios posibles, un recorrido en el cual inevitablemente me acabé perdiendo.
Todo ello desembocó en una crisis personal que me mostró una pieza indispensable: la psique humana. Esta experiencia me ayudó a replantearme los interrogantes existenciales de tal manera que decidí formarme para ser terapeuta.
Desde la intención consciente de captar las peculiaridades subjetivas de cada persona, desde entonces ofrezco recorridos personales a partir de las miradas propias de diferentes disciplinas: gestalt, somatic experiencing, psicoanálisis, meditación, eneagrama, etc. Todo ello desde una perspectiva integrativa y realista que rehuye de las interpretaciones mágicas de la psique.
En definitiva, una apuesta por potenciar el vínculo íntimo, tanto con un mismo como con el entorno próximo, desde donde poder tener una vida más satisfactoria y plena.